Rentabilidad histórica (en €)
2019: +30,2%
2020: +41,8%
2021: +47,4%
2022: -29,9%
2023: +36,2%
2024 : +24,3%
2025: -8,7%
CAGR 2019 - 2025 (7 años)
Cartera: +16,7%
S&P 500: +17,3%
MSCI ACWI: +14,3%
Mi cartera cerró el 2025 con una rentabilidad del -8,7%. Ha sido, al menos desde que yo llevo registro, el año que mayor diferencia ha habido entre el comportamiento de mi cartera y los índices de referencia. Es una divergencia incómoda, no voy a mentir, pero quizás no tanto por el coste de oportunidad (de indexarme lo habría hecho mejor y habría tenido menos dolores de cabeza), sino porque ver menguar el patrimonio familiar ya de por sí es duro psicológicamente.
No obstante, la forma en la que construyo la cartera (y no tanto la selección de empresas) no busca parecerse al mercado y eso tiene cosas buenas, pero también algunas malas, y 2025 ha sido un ejemplo claro de ello. A principios del año aumenté mi exposición a VMS porque es una industria que reúne muchas particularidades que busco a la hora de invertir. En retrospectiva, el timing no pudo haber sido peor (de hecho, en 2026 el mercado sigue poniendo en duda el valor terminal de esta industria), sobre todo porque para aumentar mi concentración opté por deshacerme de otras inversiones que lo han hecho mucho mejor desde entonces. Lo cierto es que, a corto plazo, nadie sabe nada y yo sé todavía menos. Creo que es importante derribar el mito de que tener una alta concentración de la cartera es un requisito necesario para batir al mercado. Al final, lo realmente necesario es tener razón y equivocarte poco con tus inversiones. Tener una alta concentración en tu cartera en ciertas empresas cotizadas puede ser contraproducente si la volatilidad te conduce a cometer errores no forzados y a tomar malas decisiones en los peores momentos posibles. No cargas el mismo peso mental cuando gestionas los ahorros que tenías a los 20 años que cuando gestionas el patrimonio familiar y la herencia o el legado que pretendes dejarle a tus hijos. La responsabilidad es mayor y controlar las emociones juega un papel determinante para lograr esos puntos extra que esperas sacarle a los índices. Eso no es algo que puedas aprender analizando empresas, leyendo libros sobre inversión o autobiografías de los mejores inversores. Es algo que tienes que experimentar de primera mano si quieres aprenderlo para siempre.
Tampoco pretendo hacer una especie de balance emocional. Los retornos negativos forman parte de este trabajo y, si bien nunca resultan indiferentes a nadie, siempre se sacan lecciones importantes. Los años malos son oportunidades para repasar y reaprender lo que ya creías que sabías. Para revisar con calma cada decisión, detectar los errores cometidos y mejorar en este juego infinito en el que uno gana solo si primero es capaz de sobrevivir y evitar caer en la tentación de coger falsos atajos por el camino.
Confío en que mi filosofía es la correcta a mi modo de entender la inversión y, sobre todo, es la que mejor me deja descansar por las noches (si bien mucha gente pondera el retorno o rentabilidad sobre el capital, cada vez le doy más importancia al retorno sobre el tiempo invertido o sobre la paz mental). Sin embargo, necesito ser más riguroso a la hora de seleccionar negocios. Creo que he pecado de sobrevalorar las ventajas competitivas de muchos negocios que en su momento me parecieron atractivos (y no solo este año perdiendo dinero en algunas inversiones, también me he equivocado en retrospectiva en otras inversiones con las que he ganado dinero). He aprendido que todos los negocios tienen, de una manera u otra, ventajas competitivas (de otra manera no llegarían a donde están), pero no todas las ventajas competitivas son iguales. He aprendido que es tan importante decidir en qué invertir como decidir dónde no hacerlo.
Tener la ambición de ampliar tu círculo de competencia no tiene por qué obligarte a ampliar la lista de empresas en las que podrías invertir. Tener un círculo de competencia amplio es importante porque tengo la sensación de que cuanto más sé sobre modelos de negocio, más cuenta me doy de que sé más bien muy poco. Esa ignorancia indirecta me ha hecho más cauto y selectivo y puedo afirmar hoy por hoy que, bajo mi punto de vista, realmente solo existen un puñado de empresas únicas en el mundo que merecen mi atención, mi tiempo y mi capital. La exigencia con la que selecciono los negocios es cada vez mayor y eso no quiere decir que no me equivoque, pero el ratio de acierto debería con ello ir aumentando con el tiempo.
Este 2025 ha sido también todo un reto para nuestra familia en otras cuestiones todavía más importantes. La vida no es rectilínea y está llena de desafíos y de sorpresas que te hacen apreciar los momentos de tranquilidad y la rutina sin sobresaltos. Afortunadamente estamos todos bien y unidos, y creo que 2026 va a ser un buen año para mi familia.
El blog, independientemente de su monetización, sigue siendo una herramienta super valiosa para poner a prueba mi disciplina y para continuar aprendiendo sobre negocios a los que de ninguna otra manera me vería tentado a dedicar horas de estudio en profundidad. Las barreras de entrada para abrir un blog son inexistentes y, aunque las barreras para tener éxito a medio y largo plazo son más elevadas, hay mucha competencia más que decente repartida por todo el mundo. Quiero dar las gracias a todas esas personas que, aun sabiendo que hay mucha gente haciendo las cosas bien ahí fuera, deciden voluntariamente apoyar este pequeño y modesto proyecto. No puedo aumentar la frecuencia de publicación como me gustaría si pudiera dedicarme exclusivamente al blog (mi trabajo principal es otro), pero si hay algo que pueda hacer para aportar más valor añadido, por favor, no dudéis en hacérmelo saber. Todo lo que pueda hacer por mejorar la calidad de mi trabajo será muy tenido en cuenta.
No sé cómo se comportará mi cartera en 2026. De lo que estoy seguro es de que, progresivamente, iré haciendo los ajustes necesarios para que las lecciones aprendidas se vean reflejadas en la composición de la misma. De hecho, ya he comenzado a realizar algunos cambios que iré explicando mucho más en detalle en futuras publicaciones. Quería agradecer a los suscriptores de pago que hacen posible que este blog se mantenga con vida y también a aquellas personas que lo siguen de cerca.



