Cambios importantes en Finding Moats
Gracias.
Se avecinan cambios para Finding Moats y, antes de hacerlo oficial, quería contaros qué significa eso.
Mi mujer y yo esperamos nuestro segundo hijo, algo que llevamos esperando más tiempo del que nos gustaría. Es una noticia que nos llena de alegría, pero con esa alegría llega también más responsabilidad, más facturas, y motivos de sobra para tomarme esto más en serio. Pero lo personal es solo una parte de todo esto.
A lo largo de los últimos años, creo que he evolucionado como inversor de maneras que ni yo mismo me esperaba. Empecé este blog sabiendo bien poco. Era una manera de compartir lo que aprendía con quien lo encontrase útil, sin muchas más pretensiones. Sigo aprendiendo (y espero seguirlo haciendo durante mucho tiempo). Cuanto más sabes, más te das cuenta de lo poco que sabes, y creo que si dejas de sentirte así, probablemente estás remando en la dirección incorrecta.
Lo que sí ha cambiado es hacia dónde dirijo esa curiosidad y es hacia un tipo de negocio más concreto. Me he dado cuenta de que no todas las ventajas competitivas son iguales, y que la durabilidad de un negocio depende por completo de qué tipo de ventaja estemos hablando. Perder dinero en el proceso me ha enseñado más de lo que me habría gustado, pero las lecciones han merecido la pena. Esa distinción se ha convertido en un elemento central de mi forma de ver la inversión, y es lo que me ha traído hasta donde va Finding Moats a partir de ahora.
Tengo claro el universo en el que quiero centrarme a partir de ahora: negocios que controlan algo que el mundo necesita cada vez más y cuya oferta no puede replicarse fácilmente. Monopolios y oligopolios naturales con activos irreemplazables, grandes barreras de entrada y altos retornos sobre el capital. Creo que muy pocas empresas cumplen realmente con estos criterios, y esas son precisamente las que me resultan más interesantes. Tras años de análisis, he identificado unas 60 que creo que sí lo hacen. Este blog estará íntegramente dedicado a ese pequeño universo. El objetivo es entender esas empresas en profundidad y seguirlas a lo largo del tiempo, no solo cómo son hoy, sino si sus barreras de entrada se incrementan con el paso del tiempo y si su posición competitiva es realmente sostenible y resiliente. La esencia del blog seguirá siendo la misma. Lo que cambia es el universo de empresas, la frecuencia de publicación y la profundidad del análisis, con actualizaciones más regulares sobre las mismas empresas, siempre que haya algo que merezca comentar. También espero que la calidad siga mejorando, como creo que ha ido haciendo, poco a poco, hasta ahora.
Para quienes no conozcan el blog o no me conozcan a mi, trabajé como analista en el pasado, aunque no es a lo que me dedico actualmente. Llegué a esta forma de invertir paulatinamente, tras años probando distintos enfoques y concluyendo que invertir en los mejores negocios, mantenerlos en cartera durante mucho tiempo y no darle más vueltas de las necesarias a las cosas es lo que mejor me funciona. Aunque debo reconocer que la última parte es más difícil de cumplir de lo que parece. Gestiono el capital de mi familia, lo que significa que preservarlo importa más que hacerlo crecer, y eso condiciona cómo pienso sobre el riesgo. El núcleo de la cartera está construido en torno al buy & hold en empresas cuyas ventajas competitivas les permiten perdurar en el tiempo. Una parte más pequeña de la cartera tiene otro enfoque. Hay empresas con ventajas competitivas interesantes que, por distintas razones, no me siento cómodo manteniendo a largo plazo: quizás la estructura del sector no termina de cuadrar, quizás hay alguna pregunta que no he resuelto del todo. Pero al precio adecuado, gracias a las fluctuaciones de mercado que generan dislocaciones temporales, pueden generar retornos que mi cartera de buy & hold difícilmente lograría a corto plazo. Esa parte de la cartera tiene una rotación mayor. Todas las operaciones, en ambas partes de la cartera, se comparten en tiempo real. Dicho esto, si buscas a alguien que siempre acierte, no lo vas a encontrar aquí.
Para reflejar este nuevo enfoque, la mayor parte del archivo del blog desaparecerá en cinco días. Muchas de las empresas sobre las que escribí en un pasado no cumplen los criterios que acabo de describir, y mantenerlas en el archivo transmitiría un mensaje equivocado acerca de lo que Finding Moats representa. El precio de la suscripción anual es de 220€. Este precio está pensado para un público profesional, aunque me he asegurado de que esté por debajo de lo que cobran la mayoría de autores que hacen un trabajo similar. Dicho esto, si estás en los primeros años de tu carrera o eres estudiante, no dudes en escribirme.
Espero que este nuevo capítulo sea bueno para el blog, y para todos los que lo leen. Por último, y de verdad: gracias. A todos los que habéis leído, compartido o simplemente aparecido por aquí a lo largo de estos años. Suscriptores o no, vosotros sois lo que ha hecho que merezca la pena construir Finding Moats.
findingmoatsblog@gmail.com

