Netflix nace en 1997 en Scotts Valley, California, fundada por Reed Hastings y Marc Randolph. Hastings, que previamente había creado y vendido una empresa de software llamada Pure Software en los años noventa, fundó junto a Randolph un servicio de alquiler de películas en formato DVD enviadas por correo postal. Por una tarifa plana mensual, los suscriptores accedían a un catálogo amplio de DVDs que recibían directamente en sus buzones, sin necesidad de desplazarse a un videoclub ni preocuparse por recargos por devolución tardía. Sin embargo, el verdadero objetivo de Hastings y su compañero no era realmente el correo postal, sino la distribución de entretenimiento a través de la red.
Netflix no tardaría en irrumpir en un mercado dominado por cadenas de videoclubs físicos, siendo Blockbuster el actor de referencia con miles de establecimientos en todo el territorio estadounidense. La misma empresa, que llegó a rechazar una propuesta de adquisición de Netflix en 2000 por 50 millones de dólares tras considerar que su modelo de negocio no tenía futuro, se declaró en bancarrota apenas una década después. El principal responsable fue la propia Netflix, que para comienzos de 2002, ya contaba con una base de aproximadamente 600.000 suscriptores. Para cuando Blockbuster hizo oficial su quiebra, Netflix podía presumir de más de 20 millones de suscriptores solo en Estados Unidos, consolidándose así como líder indiscutible en un segmento que ella misma había creado.
En 2007, Netflix lanzó su servicio de streaming. Aunque la oferta inicial de contenido en formato digital era limitada (apenas un millar de títulos frente a las decenas de miles disponibles en DVD), Hastings entendió antes que la mayoría de sus competidores (y no sería la última vez) que el ancho de banda disponible para los hogares crecería progresivamente y, con el tiempo, la experiencia de consumo digital superaría a la del formato físico en comodidad, inmediatez y variedad. El streaming no sustituyó inmediatamente al negocio de DVD (de hecho, ambos coexistieron durante más de una década), pero sentó las bases de lo que acabaría convirtiéndose en la plataforma de entretenimiento de referencia a escala global.

